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Meher Spiritual Center

En 1941 Elizabeth Patterson y la Princesa Norina Matchabelli, discípulas de Meher Baba, fueron encomendadas por él para establecer un centro destinado a su trabajo en los Estados Unidos. Luego de tres años de búsqueda, finalmente hallaron la ubicación adecuada en North Myrtle Beach, Carolina del Sur.

En junio de 1944, Elizabeth escribió una extensa carta a Meher Baba, describiendo las tierras que habían elegido. En ella dijo: “Diste cinco indicaciones acerca de las características de las tierras, pero no señalaste en qué lugar del país se hallarían.” Los requisitos eran los siguientes: “El lugar debería tener un clima estable, la tierra ser virgen, tener abundante agua, el suelo permitir el sustento de un amplio grupo de personas, y la propiedad debería ser entregada de corazón.”

La tierra pertenecía al padre de Elizabeth, Simeon Chapin, y a algunos de sus socios, que eventualmente aceptaron todos los pedidos que Meher Baba había estipulado. Fue entregada a Elizabeth por su padre, y luego ella se la dio a Meher Baba “de corazón”.

Inmediatamente comenzaron los preparativos para la visita de Meher Baba, la cual todos asumieron sería pronto. Algunas cabañas fueron construidas desde los cimientos y otras adquiridas y llevadas al Centro. Cada una fue ubicada de tal manera que el impacto en los árboles y  belleza circundante fue mínimo.

Meher Baba visitó por primera vez el Centro en abril de 1952. Para ese entonces el lugar ya  estaba listo para acomodar a todos aquéllos que viajaron con él y a algunos de los muchos que llegaron desde cada rincón de Estados Unidos. Meher Baba volvió a visitar el centro en 1956 y 1958.

La permanencia de Meher Baba, fue de variable duración, desde 6 días a un mes. Elizabeth reportó que durante esas visitas, el Centro podía albergar a 50 personas, pero Meher Baba a veces insistía en que todas las 250 a 300 personas que habían venido a verle y que se alojaban en las cercanías, comieran en el Centro. 

Fue durante su última visita, en 1958, que Meher Baba dispuso  que el Centro se preservara “perpetuamente”.

Mientras se preparaba para dejar el Centro, al final de dicha visita, Meher Baba les dijo a quienes estaban presentes que no regresaría más. Ante esto Elizabeth le preguntó: “¿Entonces quiénes podrán venir y permanecer aquí?” Meher Baba respondió a través de gestos: “Todos aquéllos que me aman y me siguen y aquéllos que me conocen y quieren conocerme más”.

Para más información visitar el website de Meher Spiritual Center.